miércoles, 26 de septiembre de 2012

“…De modo que optaron por no volver al cine, considerando que ya tenían bastante con sus propias penas para llorar por fingidas desventuras de seres imaginarios.”


Cien años de soledad. Gabriel García Márquez.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Pasa en las novelas mexicanas. Pasa en la vida real.

Cambio de slogan, sí. TNT, publicidad conocida… Les suena, ¿no?


Hoy recibí una llamada anónima de alguien que evidentemente no puede ver feliz a los demás. Alguien que no lo disimulaba y quería dejarlo bien en claro. Alguien, en una palabra, infeliz.


“Perro que ladra, no muerde”, dicen. Y redoblo la apuesta, riéndome de las cosas carentes de sentido que me dijo. Me río porque realmente me causa. Aclaro, ya que uno puede reírse de los nervios, para demostrar superioridad, o a costa de otros, en fin, por tantas cosas. Claro, no me río con ‘alguien’, sino de ‘alguien’.


No es mi intención dar consejos de vida, ya que soy la menos indicada en todo eso. Igual, no creo que la felicidad de uno sea indirectamente proporcional a la de otro (si es genuina). 


Hay algo de lo que estoy segura, y es que ‘alguien’ tiene envidia y veneno que lo está matando por dentro. Y esas son las etiquetas que voy a usar para esta cosa que escribí. 


¿Quién no imitó alguna vez a los actores de novelas mexicanas, con sus argumentos playos y frases sobreactuadas? Entonces, saben a lo que me refiero.

sábado, 25 de agosto de 2012

Con todo respeto

Como ya más de una vez me ha pasado, tengo todo en la cabeza listo para que salga a la luz, cuando algo se me cruza por el camino. Si después tengo un tiempo, ya no es lo mismo escribirlo con esas ganas propias de las ideas recién salidas del horno.


Por ejemplo, ayer iba a contarles lo indignada que me sentí tras escuchar a la Sra. President’A’ de la Nación, hablando de los jóvenes y haciéndose la copada. Otro día les contaré por qué me causa esa sensación cada vez que la escucho.


El asunto es que me compenetro tanto en lo que pienso que quiero que todo aquel que tiene la desgracia de escucharme TENGA QUE terminar creyendo que es así. “Relajate un poco, nena”, me dijeron ayer cuando me escuchaban decir cuanta conclusión salía de arduos pensamientos, tratando de traducirlos a palabras legibles. ¡Es que dentro de la cabeza de uno suena tan coherente! El tema es cuando lo vas a decir en voz alta. Muchas veces me sentí ridícula, sobre todo cuando lo único que conseguía como respuesta era un simple ajá, o y bueh.


Si dejo de preocuparme, estoy muy segura que el mundo seguirá el mismo rumbo de siempre. Una cabeza menos estresada y eso es todo. ¿Pero si no es tan así? ¿Si es eso lo que nos quieren hacer creer?


Para serles sincera, no me interesa que alguien como lo que representa la figura de CFK (con todo el respeto que se merece) incentive a los chicos a participar en x partido político, o a juntarse a tomar unas cervezas. Por mi parte, lo hago y lo he hecho sin saber si contaba con su consentimiento porque poco y nada me interesa (hablo de las cervezas, claro). 


Me gustaría que en vez de hablar de pelotudeces, deje de anular cabezas. Y que deje de hacerse la copada con los pendejos. Ya está grande, che.

lunes, 13 de agosto de 2012

Un pájaro de origami

Un pájaro de origami estaba pegado en la pared de una habitación. Pasaban las semanas, los meses, las estaciones y él seguía ahí, intacto.


Al principio, era motivo de orgullo para su creadora, quien siendo una niña de apenas 8 años, mostraba a todos sus visitantes sin falsa modestia, lo que sus diminutas y húmedas manos habían logrado hacer luego de un arduo trabajo paso a paso.


Al tener tiempo de sobra, el pájaro lo ocupaba observando cada detalle que en el rosado cuarto le llamara la atención. Luego hacía una vista detallada por aquellos rincones que antes pasaron desapercibidos ante sus ojos.


No tardó en darse cuenta que estaba rodeado de clones. En todos los tamaños, colores y papeles que la niña tuviera a su alcance, practicaba su nuevo logro. Algunos eran ciegos, ya que se le había olvidado dibujarle el ojo que se veía de perfil. Pero él era especial, el primero en su especie y, por lo tanto, el veterano del lugar.


Pasó meses intentando tener contacto visual con los que tuvieran esa posibilidad, pero parecía algo imposible. Todos lo evitaban, como si fueran a contagiarse de esas ansias de volar de ese sofocante cuarto con olores dulces y juguetes pegajosos.


Este pájaro no veía la hora de poder cumplir ese sueño que atormentaba sus días y noches.


La luz del sol era obstruida por las cortinas durante todo el día, esperando la noche para que se abriesen y dejaran entrar la suave brisa fresca. El verano había llegado, y con él, la desesperación.


El calor iba provocando que la cinta con la que la creadora lo había atrapado hace unos cuantos meses a la pared, fuera separándose de a poco. El peso de su material no ayudaba mucho, pero sus ilusiones eran fuertes y su mirada estaba fija en la ventana.


De repente se despierta, producto de un fuerte impacto: el gran día había llegado. Había caído al suelo. Las condiciones eran propicias para que se escapara. La nena dormía, era de noche  y la ventana estaba abierta. Nunca había volado, pero suponía que no sería difícil, ya que había observado largas horas por la ventana a los que estaban el libertad. Bastaba con tener ganas nomás.


Luego de practicar y caer unas cuantas veces, lo logró. Salió por la ventana y respiró el olor a libertad. Ahora sólo restaba que fuera real…

sábado, 7 de julio de 2012

Aire

                                                             Escrito el 1 de agosto de 2011 




Estaba sentada en mi cama, enfrente del huequito en el que había puesto el sahumerio que acababa de prender. Cuando me di cuenta, había estado unos 30 segundos hipnotizada con el humo que salía de él. Al principio era una línea recta, que luego se iba transformando en ondulaciones irregulares pero armoniosas a la vez. Me llamaba la atención ver cómo, en pocos segundos, salía del extremo del sahumerio hasta mezclarse con el aire del ambiente sin poder ser perceptible por el ojo humano.


De repente, el humo salía ya desde el extremo del sahumerio con ondulaciones cortas, como si alguien con Mal de Parkinson estuviese sosteniéndolo. Tal vez alguna pequeña correntada de aire provenía del cerraje de la puerta del costado. Fue entonces que lo rodeé con mis manos procurando atajarlo, pero el simple hecho de mover mis manos cerca del tímido fuego que generaba ese curioso humo, hizo que se rompiera del todo la delicadeza con la que se despedía desde que era generado. Me sentí tan brusca ante el arisco humo casi blanco, que hice temblar el sahumerio para sacudirlo de los 1,5 cm de ceniza que, por cierto, me ponía más nerviosa todavía.



martes, 3 de julio de 2012

Verdad(es)

ACLARACIÓN: Empecé a escribir esto la semana pasada y por falta de tiempo lo dejé sin publicar. Digo nomás porque ya empieza con “hoy tuve clases”, cuando en realidad fue hace bastante. Pero de una semana a otra es dificil que haya cambiado de parecer, así que aquí les dejo otro cacho de pensamiento, obviamente dispuesta a escuchar o leer uno diferente :)


Hoy tuve clases de Problemática Social, Política y Económica. Como siempre, esa clase me deja pensando hasta horas despues de cursada.


Hoy un compañero expuso sobre Gianni Vattimo. Cuando dio pie para debatir, no tardamos en levantar unas cuantas manos para dar el punto de vista de cada uno.


Este Vattimo dice, en pocas palabras (y entre otras cosas) que la sociedad debería acostumbrarse a concensuar en absolutamente todo. De esta manera, no habría una sola verdad absoluta y, al mismo tiempo, todas estarían bien según la perspectiva desde la que se mire.


Está comprobado que adquirir algo como la legitima verdad puede traer muchas controversias, ya que nadie es quien para decir que es así, cuando en verdad es algo subjetivo. Por el contrario, si aceptamos la variedad de verdades como la mejor forma de vivir, nos estaríamos ahorrando discusiones y malos momentos en vano.


Hasta aquí Vattimo parece ser bastante cuerdo con su postura. Si algo hay que destacar es que esa es la pura verdad. Parece que me estoy enredando entre palabras, ¡pero es que el hecho de que haya múltiples verdades no es más que la verdad misma!


Retomemos. A esto lo basa en los medios de comunicación, que quieren mostrar su postura como la verdad… defenestrando a otras. Supongo que Vattimo sugiere que si esto no fuera así entonces sería mas facil creer a los medios en general como una sola entidad


Pero si así no fuera, yo creo que nos volveríamos locos. Lo estoy llevando al extremo, pero siempre hay que pensar qué pasaría en el peor de los casos, ya que está demostrado que siempre que queremos consensuar en lo que sea, hay algo en lo que fallamos.


Imaginate que en un mismo canal haya 2 noticieros diferentes (uno oficialista y el otro no, por ejemplo). Sería un golpe fuerte a la dignidad, ¿no te parece?